Ya no es una opción. Es una necesidad. El entorno digital se ha convertido en el principal espacio de comunicación con usuarios y clientes. Y, por tanto, es el lugar en el que más se debe marcar una identidad diferenciada y un mensaje de valor.

Con la crisis del COVID-19 muchas pymes de España han dado el paso a la digitalización de sus negocios. Pero la mayoría de estas tareas se han basado en la creación de ecommerce o la participación en market places. Sitios en los que pueden poner a la venta aquellos productos o servicios que, hasta ahora, solo ofrecían en el trato directo o la visita a la tienda física.

Es complicado generar ingresos significativos sin crear una identidad digital apropiada

Desde luego, vender el producto y ofrecer el servicio son el paso primordial para una pyme u organización con ánimo de lucro que, ante todo, debe generar ingresos. Sin embargo, es complicado generar ingresos significativos sin crear una identidad digital apropiada y una comunicación regular.
Debemos comprender que el usuario que entra a nuestros espacios digitales, realmente está entrando todo el tiempo desde el mismo lugar: su casa, su trabajo, su teléfono móvil. Si no ofrecemos algo claramente diferenciador e identitario, ese usuario no tiene por qué distinguir en qué tienda ha entrado. Ni tampoco la recordará para volver.

Cuando pensamos en branding digital, inevitablemente pensamos en imagen y mensaje. Tener una visual atractiva, limpia y moderna, y un mensaje claro y valioso. Sin embargo, una pata fundamental en el branding digital es la interacción con los usuarios.

Debemos entender nuestra presencia digital: como esa tienda en la que entra gente todos los días

Así es como debemos entender nuestra presencia digital: como esa tienda en la que entra gente todos los días a preguntar, pedir información, resolver dudas y, con más o menos frecuencia, comprar. Y no siempre lo harán desde tu sitio web. En el entorno digital, tu empresa u organización es todos aquellos lugares en los que tienes presencia.

No hace falta tener presencia en todas las ventanas digitales. Pero sí es imprescindible tenerla en aquellas ventanas en las que tu participación tiene más que ofrecer. Si eres una empresa de interiorismo, necesitas Instagram; si eres abogado, necesitas Linkedin; y si eres productor audiovisual, necesitan IMDB.

Piensa que la mayor parte de las interactuaciones con los usuarios que repercuten en valor e identidad, se realizan en las redes sociales. El lugar ideal para salir a pescar nuevos usuarios y hacer crecer tu proyecto. Solo necesitas ofrecer respuestas útiles que se ciñan a la personalidad y la finalidad de tu marca.

La RAE como ejemplo

Un buen ejemplo de una comunicación con fuertes señas de identidad son las respuestas que da la RAE en las redes sociales. La RAE es una institución que fácilmente relacionamos con las normas hieráticas y el snobismo. Suena a antiguo y excesivamente formal. Sin embargo, ha encontrado la vía para acercarse a la gente más joven y laxa, a través de las redes sociales.
Básicamente lo ha hecho introduciendo sutilmente faltas de respeto a preguntas que se podrían considerar ridículas. Por ejemplo, cuando una usuaria le preguntó por qué “marrón” no tenía un femenino, “marrona”, y la RAE le respondió que había palabras con un único género como “azul” o “imbécil”.

Solo era un buen ejemplo, pero inevitablemente en las redes se sobreentendió el insulto a la usuaria, y el comentario se llenó de likes y retwits.
Con estas respuestas, la RAE mantiene ese aire de superioridad intelectual y empatiza bien con la comunicación irreverente de los entornos más coloquiales. Dibujando una nueva forma de ser inteligente e ir de guay en el entorno cercano.
Los resultados no son solo la inmensa cantidad de veces que se comparten sus respuestas y los likes que colecciona, sino que consigue que la gente recurra a ellos, con frecuencia, en busca de respuestas para sus dudas lingüísticas.

Un ejemplo en primera persona

Un ejemplo menos extendido, aunque altamente eficaz, es el trabajo que en SAO Branding realizamos para Vall.

La integración de una estrategia de branding digital enfocada a mercados altamente demandantes, ha conseguido cerrar contratos más allá de las fronteras del país, y ahora es frecuente que en Vall reciban propuestas de toda Europa.

En el caso de Vall, la clave estaba en las redes sociales profesionales como LinkedIn. Aquí, nuestro trabajo se centra en generar contenido y ofrecer soluciones que se ajustan a las necesidades del mercado, justo en el momento en el que se producen. A veces, incluso, nos anticipamos a los problemas que llegarán a continuación. Pero también, intentamos ser los primeros y los más eficientes a la hora de compartir información útil de terceros, como nuevas normativas, estudios de mercado o cambios de estrategia en las grandes compañías.

Así es como trabajamos en SAO el branding digital: nos sumergimos en el contexto social y económico de nuestros clientes para trazar estrategias que avancen con los usuarios, que conecten con ellos y que nunca los defraude.

Pamela Pons Copy