Naming, ¿arte o ciencia?: Se han creado muchas guías, artículos y seminarios sobre Naming. En todos se explican buenos métodos y procesos para poner nombre a empresas, proyectos o productos.

Sin embargo, en SAO Branding el proceso de Naming, seguramente, esté más cerca de la creatividad que del análisis.

Creatividad Subliminal

También es cierto que es muy difícil ser creativo sin tener experiencia. Solo cuando te mueves habitualmente en el sector del branding, estás en constante búsqueda de novedades y sigues las últimas tendencias, tu cerebro contiene suficiente información subliminal para poder crear nuevas propuestas que sean válidas y encajen en su sector.

Muchas marcas tradicionales aún conservan sus nombres clásicos haciendo referencia explícita a su labor, su fundador o, incluso, a la calle donde se abrió el primer local. Y si tu empresa se llama Walt Disney, desde luego, tienes el nombre perfecto para triunfar. Pero para las empresas que nacen o se reinventan hoy en día, esos métodos ya no son válidos.

Las personas vivimos bombardeadas de información y solo retenemos aquello que nos resulta realmente interesante o nos despierta alguna emoción. Un nuevo naming, que quiera tener alguna oportunidad de llamar la atención, debe expresar y sugerir, más que contar. (Y, por supuesto, importantísimo, el .com debe estar disponible. Hoy en día un buen naming no te sirve de nada si no puedes aplicarlo en la web).

Emociones Sonoras

Con ese objetivo de transferir emociones, en SAO Branding lo primero que tenemos en cuenta a la hora de plantear un naming, es la sonoridad. El nombre tiene que sonar acorde con el tono del proyecto, y su sonoridad tiene que evocar a aquello que ofrece. Los namings que creamos para Ñam Ñam Box o para Adelánzate son buenos ejemplos de esto.

Ñam Ñam Box refleja el tono fácil y divertido de la empresa, y deja muy claro lo que ofrecen: comida en cajitas. Acorde con su nombre, este naming apareció de manera casual y espontánea, recordando el momento en el que dábamos de comer a nuestros hijos pequeños.

Adelánzate es un tipo de naming menos fortuito y más aspiracional, aunque sigue teniendo un tono informal y un punto divertido. Para esta lanzadera de empleo y emprendimiento lo importante era hablar de tú a tú al usuario, hacer alusión directa a sus expectativas e ilusiones. Accionarle con un verbo; invitarle a soñar dando mucho más que un simple paso adelante.

Otro proyecto que nos gusta mucho es el que estamos realizando ahora para Upify, una de las tecnológicas de contenidos más potentes del país. Surgieron varias propuestas por el camino, pero, desde el primer momento, Upify se colocó como la favorita. Es pegadiza, corta, divertida y tecnológica, al mismo tiempo.

Es internacional y cercana, todo a la vez. Alude directamente a “aumentar”, “subir”, “ampliar”, que es precisamente lo que esta empresa hace en el sector de los contenidos mobile: aumentar las expectativas de creadores, propietarios y operadores.

Nuevas tendencias

Pero la verdad es que, detrás de este trabajo de branding, no existen incansables horas de análisis de datos y cifras del mercado. Existe, sobre todo, reflexión sobre las emociones y las expectativas. Imaginar la vida de esas personas que se toparán con este nombre, en algún momento, y decidir lo que deben sentir cuando lo hagan.

Y, por supuesto, nuestros namings dependen de ese click que suena en la mente cuando has encontrado la pieza que faltaba o has dicho por primera vez el que será el nombre de tu bebé.

El trabajo de naming es emocionante y nos encanta. Por eso, en SAO Branding no utilizamos reglas complicadas ni compramos exhaustivos informes de mercado. Escuchamos, oímos y sentimos. Y le ponemos nombre a tus sueños.

Pamela Pons Copy