Hace unos años, nos bastaba con detectar a nuestro target objetivo para definir nuestros productos y servicios. Pero, ahora, los targets son grupos demasiado amplios y ambiguos como para poder tomar decisiones a través de ellos.

Antes, podías basar todo tu negocio de venta de pizzas, pensando en ese sector de la población que buscaba algo económico y rápido para comer. Pero, hoy en día, hay muchos puestos de pizza ofreciendo lo mismo. No vas a poder captar clientes y fidelizarlos si no eres capaz de ofrecerles algo más.

¿Qué es ese algo más? La personalización del servicio o producto.

Ya no te sirve fijar tus objetivos en ese target. Piensa en el grupo de amigos que van a ver el partido juntos; en la pareja con hijos que busca un plan de comida; en la universitaria que lleva días sin parar de estudiar. Y lo más importante, debes pensar en qué quieren, cómo lo adquieren y qué puede hacer que ya no lo quieran.

Puede que a los jóvenes que quedan para ver el fútbol les interese alguna oferta con el menú; la universitaria podría querer comprar la suya rápidamente por Internet; y es probable que los padres que han pedido pizza no vuelvan a comprar las tuyas si éstas llegaron frías.

Todo esto y muchas otras cuestiones deberás saberlas antes de definir tus productos, tus servicios y la manera en la que vas a ofrecerlos y promocionarlos.

¿Cómo? Creando a tus buyer personas, es decir, perfilando los arquetipos de tus clientes o usuarios ideales.

Todos ellos encajarán con objetivo, puesto que un target es un conjunto de datos muy genéricos (hombre/mujer, urbano/rural, joven/adulto…); tendrás mucha más información relevante. Ofrecerás servicios, productos y ofertas personalizados, y también definir mejor tus estrategias de venta y de marketing.

En SAO te ayudamos a identificar a tus buyer personas y a redefinirlas a través del análisis, para que tus servicios, tus productos y tu comunicación conectan lo más eficazmente posible con tus verdaderos cliente y usuarios.