Textos web: más allá de las palabras clave: Toda marca se compone de elementos, acciones, valores, una forma concreta de hacer las cosas…y, por supuesto, de un estilo discursivo con el que comunicarse. Sin embargo, no todas las empresas e instituciones dan especial importancia a su modo narrativo.

Y esta falta de atención a los textos se convierte en un problema en el entorno web, donde al final, muchas veces, todas las páginas parecen decir lo mismo, y cuesta encontrar algo que sea realmente diferente.

Información rica y variada, bien expresada y altamente coherente

Por supuesto que el SEO es importante en Internet. Cualquier sitio que aspire a ser descubierto a través de los buscadores deberá tener una estrategia de palabras clave y long tails que se ajusten a su audiencia y tenga posibilidades de competir en su sector. Sin embargo, los buscadores como Google son cada vez más complejos y precisos, y los resultados de búsqueda ya no se basan en palabras concretas. Rastrean contenidos en busca de información rica y variada, bien expresada y altamente coherente. Así que, a la hora de plantear el SEO de un sitio web, también se tienen que tener en cuenta otros parámetros, como el de no repetir palabras o ideas en exceso, o el de evitar las oraciones pasivas, con una estructura compleja o demasiado largas.

Conquistar usuarios y adquirir clientes

Pero, por muy importante que sea posicionarse en los buscadores, recuerda que el verdadero objetivo de un sitio web es conquistar usuarios y adquirir clientes. Y esto no se consigue a través del SEO. Se consigue a través de unos textos web adecuados. Textos que proporcionen información interesante o útil. Que expresen de manera fácil y breve la finalidad del sitio, del servicio, del producto. Con titulares sencillos y descriptivos. Con párrafos en los que la información esté bien desarrollada.

Dentro de lo posible, intenta sonar diferente. Analiza los argumentos de la competencia y averigua si están pasando por alto algún detalle importante. Fíjate también en el tono que utilizan (elegante, cercano, irreverente) e intenta buscar uno que funcione mejor.

Huir de la ambigüedad y de la imprecisión

Y, sobre todo, huye de la ambigüedad y de la imprecisión. Esas frases que suenan bien, pero no dicen nada. O esos mensajes que quieren abarcar tanto que no se centran en nada. Tu credibilidad no aumentará por la sonoridad de tus frases, ni la ambición de tus objetivos, sino por la honestidad y sencillez con la que te dirijas a tus usuarios.

Decir “te llevamos al éxito” suena bien. Y no es una mala frase. Pero es demasiado imprecisa. No ubica al usuario en el producto o servicio concreto del que se puede beneficiar. De hecho, ni siquiera Google puede reconocer de qué le estás hablando. Debes precisar el ámbito de interés, como en SAO Branding hicimos para Upify.es, por ejemplo, diciendo “Propulsamos al éxito tus servicios mobile”. El concepto es el mismo: alcanzar el éxito. Pero esta oración sí va a dirigida a alguien concreto. Y Google tiene la pista para ofrecérselo a su target específico.

Un ejercicio similar, aunque más elaborado, es el que hicimos para Homelyone.com . Una empresa que de verdad “aporta valor añadido a sus clientes”. Pero, para que sus clientes se dieran por aludidos y entendieran el tipo de valor que se les ofrece, había que rehacer completamente esa expresión: “Alcanza el verdadero valor de tu vivienda”. Este mensaje sí habla directamente a esa persona que quiere vender un inmueble, pero no a cualquier precio; sino al mejor precio posible.

Plasmar un diferencial

Porque toda marca tiene una finalidad y, sobre todo, un diferencial. Y, en Internet, es imprescindible plasmarlo tanto en el Qué se dice como en el Cómo se dice. Para que cuando el usuario llegue a tu sitio web, de verdad se encuentre con una marca diferente, interesante, útil, con una gran personalidad.

Por eso en SAO Branding cuando nos hacemos cargo de una marca, cuidamos con detalle sus mensajes y su tono. Para que todo lo que nuestras marcas expresen despierte el interés en el marco de su target objetivo.

Pamela Pons Copy