Design Thinking ¿Ciencia o Arte?

El Design Thinking o pensamiento de diseño es una forma de encontrar soluciones creativas e innovadoras a los retos y desafíos planteados. Sea en el ámbito del marketing digital, del diseño web, de la mejora de negocios o en otros muchos ámbitos de la vida.

Aunque se estudia en centros tan prestigiosos como las universidades de Stanford, Harvard o el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) todavía hay quien duda de si se trata de un método científico o un arte. De si se puede aprender a implementar esta metodología o solo funciona cuando se tiene ciertos talentos innatos.

Design Thinking: la colaboración entre ciencia y arte que proporciona soluciones innovadoras.

En realidad la respuesta es muy sencilla: es una combinación perfecta de ambos. Por un lado, utiliza una metodología que impulsa a plantearse de forma racional preguntas y desafíos y a encontrar respuestas revolucionando conceptos, reinterpretando ideas y proyectando prototipos. Por otro, usa la intuición, creatividad y osadía del diseñador que tiene la capacidad de entender las necesidades del cliente y el atrevimiento de proponer ideas y soluciones inesperadas.

Ese equilibrio se logra con el trabajo conjunto de perfiles profesionales diferentes y hace que un departamento de design thinking bien armado sea capaz de descubrir, proponer e implementar mejoras que de otro modo nunca verían la luz.

Un equipo de design thinking multidisciplinar que sepa colaborar entre sí y plantearse las preguntas correctas, aplicando la metodología y alentando la imaginación, creatividad y lado artístico de sus miembros es capaz de generar soluciones disruptivas y valiosas, aplicables con éxito en la práctica.

Design thinking: claves más relevantes.

El foco en el usuario, empatía y escucha.

En el centro de todo está el usuario del servicio o del producto. La solución o soluciones que se buscan quieren mejorar su experiencia, darle lo que realmente necesita, aportar un valor extra al que ya disfruta.

Para ello no hay que poner el foco en otra cosa que en el usuario, sus necesidades, expectativas, problemas…  Debes saber qué le frustra, qué le gusta y valora, qué le produce rechazo. Escuchar lo que tiene que decir, empatizar y ponerse en su lugar es clave para arrancar.

Investigación y dudas: todo es cuestionable, nada se debe dar por supuesto.

En todo momento el pensamiento está orientado a la solución de problemas. Pero para ello el primer paso es encontrar esos problemas cuya solución mejora el producto o servicio final.

Porque solo así surgen preguntas y respuestas que no se habían planteado con anterioridad. Mirar con ojo crítico y exigente es esencial. Es necesario llegar a la raíz del problema y sus implicaciones, incluso si antes no estaban a la luz.

El proceso creativo que permite pensar y enfocar el problemas desde diferentes encuadres.

En design thinking el proceso nunca es igual ante diferentes retos. La metodología no puede ser rígida y el proceso de generación de ideas es divertido y ameno. Porque de otro modo no surgen las ideas originales, ni se plantean las preguntas y propuestas innovadoras que se necesitan con la agilidad con que se precisa.

Colaboración constructiva y validación de ideas.

La colaboración constructiva entre los distintos perfiles profesionales es esencial para llegar a donde otros no han llegado antes. Plantear ideas sin miedo, escuchar con atención, aportar con osadía mejoras a las propuestas ajenas. Es necesario  tener seguridad para aceptar las objeciones o críticas de mejora ante las ideas propias como parte del proceso colaborativo.

La curiosidad como catalizador de nuevas ideas.

La parte creativa del design thinking no corresponde a un solo tipo de perfil artístico. Los perfiles profesionales técnicos y científicos, según el ámbito al que se aplique, también tienen un lado creativo muy relevante. Impulsar su curiosidad es clave para la investigación y la generación de nuevas ideas.

Qué puede hacer el design thinking por tu empresa.

Sea un arte, una ciencia o una colaboración equilibrada entre ambas, lo cierto es que se puede aplicar a muchos ámbitos. Y uno de ellos es el empresarial, en el que puede ayudar de muchos modos diferentes. Cada sector y compañía puede aplicarlo a distintos departamentos, cuestiones o problemas. Pero estas son algunas formas, válidas para todas ellas, de aprovechar los beneficios de aplicar el pensamiento del diseñador en la empresa.

El design thinking aplicado al marketing digital para impulsar el éxito de las empresas.

En SAObranding aplicamos design thinking a ámbitos como el marketing digital, el branding y el diseño web para impulsar el éxito de las compañías de nuestros clientes.

Esto permite, entre otras cuestiones:

Y estas son solo algunas opciones. Contacta con nosotros para dar un salto de gigante hacia el éxito con ayuda de profesionales experimentados, creativos y tenaces.

Fuentes:

https://es.wikipedia.org/wiki/Pensamiento_de_dise%C3%B1o

https://blog.hubspot.es/marketing/design-thinking

https://www.bbc.com/mundo/noticias-57824046

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